Los diarios por mes:

martes, 15 de marzo de 2016

Tenías que ser...



Caminando por la calle vi a un hombre a punto de atropellar a una muchacha. Eso no es lo suficientemente preciso, la verdad es que vi a un automóvil manejado por un señor, que estuvo a punto de atropellar a una muchacha que cruzaba. Después de que la mujer tuvo que correr la mitad del cruce y casi se tuvo que aventar como doble en película de acción, en tacones, el conductor se detuvo. Por un momento creí que se había parado para ayudar a la joven a levantarse, o de perdida que le iba a pedir una monumental disculpa. Pero se limitó a gritarle “¡Tenías que ser vieja!” y arrancó hacia Tlalpan.
Yo me quedé muy confundido. Más que nada porque bastaba ojear el vehículo de ese caballero para deducir que: o no manejaba nada bien, o alguien le había puesto un letrero de “chócame” y todos en la ciudad habían obedecido cabalmente. “Tenías que ser vieja” … no sé si la gente que usa esa expresión sabe que bien podría gritar “Soy un misógino” y de ese modo diría lo mismo y se ahorraría una sílaba. Digo esto porque el señor estaba tan enojado de que la peatona en cuestión le hubiera hecho perder valiosos dos segundos de su tiempo, que seguramente tenía una prisa endemoniada. Quiero pensar que iba de camino al hojalatero o a la fábrica de latas para ver cuánto le daban por su coche.
En cualquier caso, digamos que la señorita se atravesó la calle sin ver y que él es un conductor paciente y moderado (Ja). ¿Por qué no le gritó “fíjate” o “cuidado” o “Aguas” o cualquiera de tantas opciones que tiene de gritar sin hacer referencia al género? ¿Si hubiera sido un peatón se hubiera quedado callado? “Tenías que ser… oh es hombre… ¡Diablos!” Además, digamos que hubiera dicho: “Ten más cuidado”, ¿Hubiera sido útil? Yo no sé, pero en toda mi vida jamás he visto uno de estos casos en que el conductor le grita al peatón algo como eso y que el que camina se detenga y diga: “Es cierto, debería tener más cuidado, este hombre me ha cambiado la vida: muchas gracias, señor”.
 Pero bueno, también me pregunto ¿En qué momento se volvió un estereotipo que la mujer tiene que manejar mal? Dicen que es porque muchas mujeres se maquillan mientras manejan, o que buscan cosas en su bolsa, distracciones que uno no tiene si no acostumbra a maquillarse o a usar bolsa. De acuerdo, pero muy pocas veces he visto a una conductora ver con lascivia a un joven pasar por ahí. Eso es una costumbre usualmente masculina. El arrojar la cara hacia un par de piernas atractivas mientras el carro sigue acelerando. Si pusiéramos una cámara al frente del tablero de un conductor (o conductoro, porque es niño), nos daríamos cuenta que nunca estamos con el rostro derecho. Estamos volteando a la banqueta porque una muchacha linda pasó, volteamos hacia un lado porque hay un espectacular de lencería, volteamos hacia otro lado y titubeamos porque esas nubes nos parecieron un par de senos. Además, es un entendido general que los choferes de transporte público manejan mal… y la mayoría son hombres. Ellos son la prueba de que la práctica no hace al maestro, a menos que estén entrenando para convertirse en la cosa más peligrosa tras el volante…
Con todo esto me parece muy extraño que sigamos teniendo tantos chistes de que la mujer maneja mal por el puro hecho de ser mujer. Sí, hay mujeres que manejan mal, así como hay hombres que también manejan mal. Supongo que, a la larga, las personas como el señor que mencioné al principio lo usan para ponerse conceptualmente del otro lado de la barda. Si digo “Tenías que ser vieja” estoy diciendo que todas las mujeres manejan mal. Por lo tanto, todos los hombres manejan bien… ergo, yo manejo bien y no puede de ninguna manera ser mi culpa. No sería lógico.